La nueva directora de la CIA ayudó a supervisar programa de tortura

Gina Haspel estuvo involucrada en la tortura conocida como "submarino" a un sospechoso de terrorismo que la padeció 83 veces en un mes.

El presidente Donald Trump anunció el martes que escogió a Gina Hospel como la nueva directora de la CIA, tras la salida de Mike Pompeo, quien ahora remplazará a Rex Tillerson como secretario de Estado estadounidense. El legado de Haspel está marcado por el tiempo que estuvo a cargo de uno de los programas más controversiales de la CIA: el programa de tortura a sospechosos de terrorismo al principio de la guerra contra Al Qaeda.

Trabajando como una agente clandestina en Tailandia en 2002, Haspel supuestamente estuvo involucrada en el interrogatorio de dos sospechosos, Abu Zubaydah y Abd al-Rahim al-Nashiri, según reportaron algunos medios el año pasado. Los métodos usados contra los hombres incluyeron el llamado "submarino" o ahogamiento simulado, que consiste en inmovilizar al individuo bocarriba sobre una tabla, cubrirle la cara con un paño y verterle agua en la boca y nariz para generar la sensación de ahogamiento.

A Zubaydah se le aplicó 83 veces en un mes, hasta el punto en que los doctores tuvieron que revivirlo, y golpearon su cabeza contra las paredes. A raíz de eso, Zubaydah perdió la vista en un ojo.

Las sesiones de tortura fueron grabadas en video, y Haspel supuestamente jugó un papel en la destrucción de las cintas en 2005. La CIA ha defendido a Haspel diciendo que la decisión la tuvo quien era su jefe en ese tiempo, Jose Rodriguez.

Los agentes de la CIA estaban habilitados legalmente para torturar a sospechosos de terrorismo en cárceles clandestinas alrededor del mundo, hasta que el expresidente Barack Obama terminó con esta práctica a través de una orden ejecutiva firmada en 2009.

En 2013, Dianne Feinstein, senadora demócrata de California, bloqueó el ascenso de Haspel como responsable de operaciones clandestinas de la agencia por su papel en el programa de tortura. Varios congresistas demócratas también rechazaron la nominación de Haspel como subdirectora el año pasado.

"Estoy realmente consternado por los reportes que señalan que esta persona estuvo involucrada en la destrucción no autorizada de las cintas de los interrogatorios de la CIA, que documentaban el uso de la tortura que hacía la agencia en los interrogatorios contra los detenidos", dijo en febrero el senador demócrata, Sheldon Whitehouse.

El ascenso de Haspel refleja el enfoque compasivo de Pompeo y Trump hacia la tortura. Trump ha dicho que quiere regresar el método de tortura conocido como "submarino". Pompeo dijo que consideraría rehabilitarlo, aunque no podía imaginar a Trump pidiéndoselo.

 

 

Este artículo se publicó originalmente en la edición estadounidense, HuffPost US.


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