Cárteles y hasta empleados de Pemex participan en el robo de hidrocarburos

El robo de hidrocarburos involucra al menos ocho actores activos, según un estudio de la empresa EnergeA citado por El Universal

Hay toda una cadena de beneficiarios involucrados en el robo de combustibles a Petróleos Mexicanos (Pemex), incluyendo cárteles del narcotráfico, gasolineros y hasta trabajadores de la paraestatal que tienen en serios aprietos a Pemex.

El robo de hidrocarburos involucra al menos ocho actores activos que tienen en problemas a Pemex, de acuerdo con un estudio de la empresa EnergeA —que fue contratada por la Comisión Reguladora de Energía— citado por El Universal.

Además de grupos del crimen organizado, hay otros grandes grupos involucrados en el robo de combustibles como las comunidades asentadas en las inmediaciones de los ductos, empresarios que lo compran y las propias autoridades de seguridad pública.

Empleados o antiguos trabajadores de Petróleos Mexicanos provén de valiosa información sobre la operación, logística y actividades de la empresa para permitir el robo de hidrocarburos. Hay gasolineros que comercial combustible robado o adulterado y propietarios privados que compran este combustible más barato para su propio proceso productivo.

Aunque no es considerado en el estudio, hay otro grupo que participa en la cadena: los usuarios. El Consejo Económico y Social del Estado de Jalisco para el Desarrollo y la Competitividad (CESJAL) reveló en su encuesta "Percepción de la Corrupción en Jalisco 2017" que 3 de cada 10 jaliscienses han comprado gasolina robada que les han ofrecido.

Miles de tomas clandestinas

El Informe Anual 2017 de Pemex informó de 10,363 tomas clandestinas registradas en 2017, lo que se reflejó "en un incremento de 63.1% en la desviación volumétrica en sus sistemas de transporte de refinados, principalmente por la sustracción en sus sistemas de transporte de refinados".

"Esto afecta de manera directa los ingresos y costos por la mitigación de daños colaterales", dice el Informe Anual 2017 de Pemex.

A nivel nacional, el número de grifos ilegales en los oleoductos aumentó casi 15 veces en los últimos siete años, pasando de 462 en 2009 a 6 mil 873 en 2016, según información de The New York Times.

Aunque Pemex no especifica en su informe sobre el robo de gas, datos obtenidos por Excélsior revelan que de 2010 a julio de 2018 se registraron 951 tomas clandestinas para el robo de gas. El costo del robo de gas LP a los ductos de Pemex y a los distribuidores generó pérdidas por más de mil 100 millones de pesos mensuales.

Cárteles involucrados

El estudio de EnergeA revela que al menos cuatro grandes cárteles están involucrados en el robo de combustibles a lo largo del territorio nacional: El Cártel de Sinaloa, El Cártel Jalisco Nueva Generación, Los Zetas y el Cártel del Golfo.

El estudio apunta que una red importante de gasolineros estaban ligados a Juan José Esparragoza Moreno, El Azul, uno de los fundadores del Cártel de Sinaloa, quien se fugó de prisión en marzo de 2017.

"Los miembros de ese cártel están asociados a la extracción de gasolina y diésel del poliducto Culiacán-Topolobampo", refiere El Universal.

Si el Cártel de Sinaloa domina en su territorio, hay otros grupos del narcotráfico involucrados en otros estados, como el Cártel del Golfo, que tiene controlado la sustracción ilegal en el poliducto Madero-Cadereyta (Tamaulipas) que a través de pipas robadas termina por controlar la región Reynosa-Río Bravo y llegar incluso a Estados Unidos, abasteciendo a empresas de Texas de crudo.

El Cártel Jalisco Nueva Generación, considerado por especialistas como el cártel más poderoso del sexenio, domina la región Silao-Irapuato-Salamanca sustrayendo combustible del poliducto Salamanca-Guadalajara y distribuyendo el producto en estaciones de servicio mediante la extorsión a gasolineros.

Lo que queda del cártel más violento durante el sexenio de Felipe Calderón, Los Zetas, tiene presencia en la región poblana de Acajete, Tepeaca, Acatzingo, Quecholac y Palmar de Bravo. Los Zetas roban pipas de agua, almacenan el combustible y lo distribuyen en lugares de venta específicos. También controlan la región de Himanguillo-Cárdenas, Tabasco y Tala-Tlajomulco, de acuerdo con el diario.

"Los efectos negativos del robo de petróleo son de una doble naturaleza. No sólo contribuyen a aumentar las ganancias de los grupos criminales violentos, sino que además afectan los logros de la que es quizá la institución más importante de México, y una significativa fuente de ingresos y desarrollo para el gobierno", concluyó un análisis de Insight Crime de 2016.

Morena y su iniciativa

Durante 2017, Pemex presentó 10,078 denuncias por delitos relacionados con el mercado ilícito de combustibles, de las cuales sólo en 1,162 hubo vinculación a proceso penal por parte de la Procuraduría General de la República (PGR). Además, fueron detenidas en flagrancia 1,827 personas en ilícitos relacionados con el mismo fenómeno. "Sin embargo, sólo en 6% de ellos el Poder Judicial impuso la prisión preventiva como medida cautelar", se lee en el Informe Anual 2017 de la empresa.

El Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) presentó una iniciativa el viernes 21 de septiembre para elevar a delito grave el robo de hidrocarburos y que se imponga prisión preventiva oficiosa a las personas involucradas en estos delitos, para que no puedan salir con fianza.

Morena busca incorporar el delito de robo de hidrocarburos en la Constitución y ampliar el catálogo de delitos de delincuencia organizada en la Ley Federal para Prevenir y Sancionar los Delitos Cometidos en Materia de Hidrocarburos.


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