Bolsonaro apoya a Israel y pone en riesgo 12.7 mmdd en exportaciones

Los países árabes reaccionan y podrían perjudicar la economía brasileña por la decisión del presidente electo

La decisión de Egipto de posponer sin previsión la fecha de la visita que el ministro de Relaciones Exteriores, Aloysio Nunes, y una comisión de empresarios harían al país encendió una alerta sobre el potencial impacto de la promesa de campaña de Jair Bolsonaro (PSL) de cambiar la embajada de Brasil en Israel desde Tel Aviv a Jerusalén.

Aunque el gobierno de Bolsonaro iniciará en enero, la confirmación de la decisión por el presidente electo fue determinante para estremecerse las relaciones de Brasil con el país árabe, que importó 2mil 400 millones de productos brasileños en 2017.

Los países árabes compraron a Brasil 12 mil 700 millones de dólares el año pasado; el 5.9% del total vendido por el país hacia el mundo.

Contando los 17 países árabes para los que Brasil exporta, sin embargo, la cuenta llegó a los 12 mil 700 millones de dólares el año pasado - el 5.9% del total vendido por el país hacia el mundo -, contra 466 millones en productos brasileños importados por Israel, según datos del Ministerio de Industria, Comercio Exterior y Servicios (MDIC).

Un documento de la Cámara de Comercio Árabe-Brasileña redactado antes de la segunda vuelta afirma que la posibilidad de reconocer a Jerusalén como capital "puede generar represalias por parte de los países árabes, principales compradores de la proteína animal producida y exportada por Brasil".

"Otras represalias pueden surgir en el transcurso de la misma, creando embargos a las ventas de otros sectores de la industria nacional, a ejemplo de la aviación militar, dado que los países de la región del Golfo Arábigo son clientes potenciales para la adquisición de ese tipo de equipo", dice la nota.

El documento dice que, por el lado de las inversiones, "la imagen de Brasil como un buen ambiente para negocios puede quedar arañada frente a los países árabes".

HuffPost Brasil hablo con el presidente de la entidad Rubens Hannun destacó que el comercio entre los países está en expansión y que la expectativa es positiva. "El único temor es que cualquier actitud política de no mantener el equilibrio pueda dar un ruido en esa relación, tal vez no en el primer momento, sino más a medio y largo plazo, abriendo las puertas a los países competidores".

La imagen de Brasil como un buen ambiente para negocios puede quedar arañada frente a los países árabes".

En cuanto a la proteína animal, los países árabes son el segundo principal destino de las exportaciones brasileñas. Brasil es el principal exportador del mundo de carne halal, que exige de los frigoríficos un certificado que comprueba un método especial de abatimiento, siguiendo las reglas de la religión musulmana. En este caso, los animales son abatidos sin sufrimiento.

Cambiar la embajada de local significa reconocer a Jerusalén como capital de Israel, lo que la ONU no sólo no hace como ya pidió a los países que no sedifiquen misiones diplomáticas en la ciudad.

Para los palestinos, Jerusalén debería ser la capital de su Estado independiente. Brasil reconoció al Estado palestino en 2010 y siempre ha tenido buenas relaciones con los países árabes.

Relación de Bolsonaro con Israel

Después de elegido, Bolsonaro reafirmó la propuesta de cambio en relación a la política internacional.

Como afirmé durante mi campaña, pretendemos cambiar la Embajada de Brasil de Tel Aviv para Jerusalém. Israel es un Estado soberano y nosotros lo respetamos".

Las señales son bien vistas por el primer ministro israelí, Binyamin Netanyahu. El lunes (29) siguiente a la segunda vuelta, Netanyahu felicitó a Bolsonaro por la victoria y prometió asistir a la investidura en enero. "Estoy seguro de que su elección llevará a una gran amistad entre nuestros pueblos y al estrechamiento de los vínculos entre Brasil e Israel, esperamos su visita a Israel", dijo el primer ministro a Bolsonaro, según un comunicado oficial.

El Estado de Israel se consolidó en la pauta de Bolsonaro en 2016, cuando visitó el país y fue bautizado en el río Jordán por las manos del Pastor Everaldo, presidente del PSC. En la época, el entonces diputado había intercambiado el PP por el PSC ya con la intención de concurrir a la Presidencia de la República.

Uno de los exponentes de la bancada evangélica, el Partido Social Cristiano es cercano a políticos y religiosos israelíes que defienden una agenda más conservadora alineada con el movimiento evangélico brasileño.

Desde entonces se ha firmado el compromiso de que Bolsonaro actuaría en favor de los israelíes. El objetivo de la visita, según el Pastor Everaldo contó en su blog, "fue conocer sectores en los que Israel, la única democracia de Oriente Medio, es líder global, como tecnología, agricultura y seguridad".

"Mientras Israel es un líder mundial importante en tecnología e innovación, Brasil, que ya es una potencia, todavía tiene un inmenso espacio de crecimiento", afirmó en la época.

Bolsonaro viajó a Israel en comitiva del PSC, acompañado de los tres hijos que son políticos, Eduardo, Flávio y Carlos Bolsonaro.

Relaciones exteriores

La estrategia de cambiar la dirección de la embajada acercaba a Brasil a las políticas adoptadas por el presidente de Estados Unidos Donald Trump, a quien Bolsonaro quiere alinearse. Solo Estados Unidos y Guatemala tienen embajadas en Jerusalén. Paraguay llegó a hacer el cambio, pero volvió atrás a principios de este año.

La ciudad está en disputa por tres religiones. Judíos, cristianos y musulmanes la consideran sagrada. Y desde 1948, cuando el Estado de Israel fue creado, hay disputa sobre los límites de las fronteras. Desde 1967, los judíos son mayoría de la población de Jerusalén.


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