La laguna Metzabok de Chiapas es símbolo del daño por el cambio climático en México

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) informó que la disminución drástica de los niveles de agua en el sitio es un fenómeno frecuente durante las temporadas de estiaje, sin embargo, se torna más perceptible durante la canícula y se acentúa por los efectos del cambio climático.

La laguna de Metzabok, en la Selva Lacandona del suroriental estado mexicano de Chiapas, se encuentra en un avanzado estado de desecación por culpa de la crisis climática, de acuerdo con el Gobierno de México.

“La disminución drástica de los niveles de agua en la laguna de Metzabok y Nahá es un fenómeno frecuente durante las temporadas de estiaje. Dicho fenómeno se torna más perceptible durante la canícula y se acentúa por los efectos del cambio climático“, informó la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) en un comunicado.

De acuerdo con el testimonio de pobladores de la zona, la última vez que esta laguna se desecó fue hace 50 años y tardó aproximadamente siete años para recuperar el nivel de agua habitual.

“La laguna cambia constantemente de niveles y se alimenta del sistema lagunar subterráneo por lo que el agua puede tardar en llegar a la laguna entre tres y cuatro años”, informó la Conanp.

El organismo público explicó que 2019 va en camino de convertirse en el cuarto año más cálido desde que hay registros.

“El aumento en las temperaturas provocado por los efectos del cambio climático ha sido también un factor que sumado a la baja precipitación pluvial han provocado niveles sumamente bajos de agua en los ríos, lagunas y lagos de la Selva Lacandona”, expresó.

El organismo recordó también que durante los últimos siete años, el mes de agosto se ha convertido en el más caluroso del año, al registrar temperaturas superiores a 40 grados centígrados y no es hasta septiembre que vuelven las precipitaciones.

Según la Comisión Nacional del Agua (Conagua), las sequías del año pasado afectaron al 57.8 por ciento de la superficie total del estado de Chiapas.

La zona es considerada un área natural protegida desde el 23 de septiembre de 1998, fecha desde la que se ha mantenido su cobertura forestal prácticamente intacta.

En esta zona, habitada por comunidades indígenas de origen maya, se encuentra alrededor del 30 por ciento de la biodiversidad de especies de flora y fauna representativas del país.

“La Conanp ha tomado algunas medidas de adaptación al cambio climático, entre ellas la translocación de alevines (peces locales) y la traslocación de cocodrilos (Crocodylus moreletii) hacia otras lagunas del sistema para garantizar la vida de las especies que aquí habitan”, explicó el organismo.

SITIOS SE SECAN CERCA DE LA SERLVA LACANDONA

Ante la sequía extrema que mantiene presciencia en esa zona, algunos sitios de agua cercanos a la Selva Lacandona, se han secado completamente. La Comisión Nacional del Agua (Conagua), a través de su titular Blanca Jiménez, alertaba hace unos días sobre el prolongado estado de poca precipitación que se ha suscitado en la zona de la Selva Lacandona.

Por ello, las lagunas temporales se han visto disminuidas en su capacidad, al punto de secarse, debido a la falta de lluvias durante esta temporada, entre ellas, la Laguna de Metzabok.

Cabe señalar, el fenómeno de la canícula, también incide dentro de esta falta de precipitación, ya que se encuentra en sus últimos días en la que se hace presente en todo el país, en especial en el Océano Pacífico.

Jimenez había mencionado que se tiene esperanza que incremente la cantidad de precipitación con la temporada más intensa de huracanes y ciclones tropicales.

Hasta el momento, se tiene un déficit de lluvias de un 23.5 por ciento a nivel nacional, en el cual Chiapas presenta uno de los niveles más bajos en lluvias.

Asimismo, Luis Manuel García Moreno, Secretario de Protección Civil Estatal, comentó que este sería el cuarto año consecutivo que se presentaría un déficit de lluvias, lo que convertía a esta etapa como histórica.

La Laguna de Metzabok cuenta con una superficie de 3 mil 368 hectáreas y un ecosistema de alta diversidad y fragilidad, selva alta perennifolia, selva mediana subperennifolia, bosque mesófilo de montaña, áreas de vegetación secundaria con diversos grados de desarrollo y una extraordinaria importancia ecológica por sus lagunas, su biodiversidad.

Alberga a especies amenazadas o en peligro de extinción, como el hocofaisán, el águila arpía, el quetzal y el jaguar.


Videos más vistos